Tratamiento de Arrugas Estáticas

El «efecto relleno» sobre pliegues, surcos, arrugas (por ritidosis o por expresión)… En este caso, la duración media del producto está entre 6 y 12 meses, dependiendo del tipo de ácido hialurónico utilizado y de la densidad y tamñao de partículas del mismo.

Efecto de «reestructuración metabólica»: por el que deciamos que el AH es «algo más que un simple relleno», ya que posee las siguientes propiedades:

  1. Hidratante: al poseer cargas negativas, atrae sodio y éste a su vez provoca un arrastre osmótico de agua. (5,6,7)
  2. Antioxidante: al ser un antirradicales libres por su efecto inhibitorio de la lipoperoxidación, lo que le dota de un gran poder frente a la prenvención del envejecimiento celular. (6,7)
  3. Bioestimulador: por provocar un estímulo al fibroblasto (8,9) (más intenso y duradero cuanto más estabilizado es) para la producción de nuevo colágeno y elastina y para estimular la atracción del mastocito y la consecuente producción del propio AH. Este efecto, según un estudio reciente, parece estar relacionado con eun efecto de estrés mecánico (estiramiento) que provocaría este AH exógeno en la matriz extracelular. Además tiene un efecto inhibidor de las metaloproteinasas, degradándose menos colágeno.

Estos efectos son constatables entre una y dos semanas tras las inyección y su duración también dependerá de los mismos factores referidos anteriormente. (8)

Durante años se han descrito diferentes técnicas para reposicionar y elevar los tejidos desdendidos de los pómulos y rejuvenecer el área de las órbitas (cejas). En la zona de pómulos hay grasa y músculos, que en primer lugar, por pérdida de tensión o distrofia muscular, ocasionan que el surco se haga más manifiesto, ayudado todo ello por el efecto de la gravedad.

Hasta ahora, la forma más habitual de abordaje terapéutico n quirúrgico del surco nasogeniano consistía en el el relleno de los mismos mediante implantes de distintas sustancias: aceite de silicona, (prohibido en la actualidad), colágenos (autólogos o heterólogos y dentro de éstos de origen animal o humano), grasa (completa o ultracentrifugada según la técnica de Colemanen lipofilling), ácido polialáctico. Todo ello representa una forma de tratamiento directo, en cuanto a que se trata de la consecuencia (relleno del surco nasogeniano) y no el problema desde el origen. Lo mismo ocurre cuando se pierde grasa o tensión muscular a nivel de los párpados o a nivel medio facial, acentuándose en este último caso, el pliegue de la comisura oral o también llamado «pliegue de marionetas» o » pliegue de amargura» (según los franceses)

El surco naosgeniano (SNG) es un pliegue profundo, que podría constituir un prototipo de mecanismo de producción mixto, en el que influiría la contracción muscular (expresión o gesto que la acentuaría o la haría más evidente) y la gravedad, favorecidad a su vez por la pérdida de grasa y otras sustancias de la dermis (colágeno, ácido hialurónico, elastina, agua, oligoelementos y vitaminas) y la distrofia en el grupo muscular que fundamentalmente tiende a sujetar la cara, evitando que se pronuncie más el SNG y cuya causa fundamental es la presión que ejerce sobre estos músculos al dormir (zigomáticos y elevador del labio superior y del ángulo de la boca), habiéndose constatado que estos surcos son más pronunciados en un mismo paciente que en el lado de la cara sobre el que más se duerme («pliegues de almohada»).

si utilizamos el AH y dentro de éste, el estabilizado d eorigen no animal con un tamaño de partículas intermedio (de 10.000 a 100.000 partículas por ml.), tratando de suplir estas deficiencias anteriormente comentadas mediante la multiinyección de microdepósitos de AH.

Hilos de Polidioxanona:

 

Llevan muchos años utilizándose pra las suturas cardiácas, pero desde Japón ha llegado una nueva gneración de hilos que combate el «talón de Aquiles» de la medicina estética: la flacidez. Ha sido uno de los signos de envejecimiento ás difíciles de corregir sin recurrir a la cirugía, pero estas finas hebras han conseguido tensar y reedificar la piel en un proceso sencillo, indoloro y con resultados muy naturales. Aunque parezca magia, el secreto está en su material, la polidioxanona (PDO), una sustancia capaz de generar una fibrosis a su alrededor y estimular la síntesis de colágeno y elsatina que forme una estructura de soporte para los tejidos. ¿Lo mejor? Son reabsorbibles y totalmente biocompatibles (no producen alergias, ni rechazos).

Trato Personal

Cada caso requiere un método individualizado en el que se determina el tratamiento en función del grado de flacidez y la edad del paciente. «Dependiendo del estado de la piel, se decide el número de hilos».

El Método. Los hilos se distribuyen en la zona a tratar con una fina aguja-cánula a nivwel de la dermis y se implantan fácilmente sin anclajes, ni suturas (si el paciente lo requiere, puede usarse anestesia local). Una vez puestos, no se detectan ni al tacto, ni a la vista.

Sencillo e inmediato

Desde el momento de su colocación los resultados son progresivos, alcanzando su máximo efecto a los tres o cuatro meses, y pueden perdurar hasta un año.

Dónde se colocan. El profesional puede tejer una malla de hilos en cualquier parte del cuerpo que requiera una mejora en la estructura de sostén de la piel: rostro, cuello, escote, brazos, muslos, abdomen o mamas, siempre y cuando la flacidez sea leve o moderada.

Ventajas. Lo llaman el nuevo lifting sin cirugía porque los resultados son más naturales (aunque también más suaves) y no deja cicatrices. Además de conseguir firmeza, también estimulan la microcirculación de las zona consiguiendo una piel más oxigenada y luminosa.

Para optimizar los resultados asegura que no solo se puede, sino que «se debe combinar con otras técnicas como la carboxiterapia. Buscamos en todo momento potenciar la acción de los hilos»